MARZO 2018

BIENVENIDOS

Queremos darte la bienvenida. No sabemos muy bien cómo. Los discursos no son lo nuestro, pero en este espacio huele a leña y os encontraréis menos solos. Es un comienzo. No olviden que esto es solo un comienzo.

Queremos daros la bienvenida. Aquí la lógica de muchas cosas se fue a dar una vuelta por ahí y jamás volvió. Quedan avisados. Días después, compramos una maza muy grande por si algún día le daba por regresar. La lógica restante y la maza siguen en el mismo sitio: detrás de la puerta del recibidor, junto al paraguas y una barra de cortina que nos dio pena tirar. En este espacio hace calor y a veces mucho frío, pero siempre tendréis acceso a un menú incompleto apto para celícacos, intolerantes a la lactosa (y a la farfolla), agorafóbicos, bebedores de champagne, cerveza, vino o carajillo. No es muy recomendable para aquellos que no suelen digerir bien los platos fuertes, pero si por algún motivo se animaran a convertirse en el gato que muere por exceso de curiosidad … prometemos organizarles un fiestón el día de su primer funeral.

Hace mucho mucho tiempo, alguien pensó en todo esto. Ese sueño era una revista. Una revista hecha con pocas manos de gente que aún no conocía, gente buena, con gusto y actitud diversa, gente que cree en ayudarse, en compartir costras, cicatrices, líneas, viajes, calor, esperas. Gente que, por aquel entonces, le era imposible conocer porque padecía, por ejemplo, una fobia social. Hasta hoy, esa misma persona tenía vetada la palabra sueño. No pregunten por qué. O sí, pero háganlo en privado. También, a día de hoy, tiene vetada la palabra alma, la palabra corazón, la palabra sol, ilusión, gente o destino. Por el contrario, no tiene vetada la palabra intimidad o la palabra entraña, trascendencia, belleza, carbón, gas, neón, humo, violencia, arrastre, sinécdoque, luz, resistencia, bonhomía, mierda, caracol, laca, antena o pellejo. Cada uno tiene sus manías y en esta oficina que no existe … todas estamos un poco locas, a nuestra manera.

El caso es que THALAMUS MAGAZINE sale hoy a la luz, con toneladas de todos esos ingredientes, TODOS; algunos de ellos no contaminantes, otros reflejo necesario de la herida que producen las jerarquías, los baños de masas, los insuficientes subsidios, las modas, las poltronas, los chismes, la autocensura o los bulos de poliespan. Sabemos que la poesía, la ilustración, la pintura, el gobierno y el arte de incendiar están también repletos de malos hábitos. THALAMUS no pretende nada. No quiere ser ventana ni puerta ni corriente ni sauna. Si acaso, quiere ser fuego. Nace con vocación de abrasar los ojos y los órganos internos de quien se ha acostumbrado a la mueca repetitiva de las cosas que suceden sin motivo aparente. Nada sucede por causalidad, pero si echamos la vista atrás, la mayor parte de las cosas que tienen que ver con estas primeras páginas, parecen tener todo el sentido.

Déborah, Maite, Leticia, Lorena, Eva, Javi, Nacho, Sonia, Jair, Marina, Carmen, TAXIPICTURES, MEBEKHA, UINVERSO, Irene, Raúl, Lola, María, Gsús, Josemari, Néstor, Alberto, Jorge, Beatriz … son amor. Y mira que no queríamos tener que tirar de esa mullida palabra: AMOR. Pero un día es un día y hoy estamos en Marzo. Y este año es nuestro año. Y es tanto el agradecimiento que sentimos. TANTO.

Son apenas las once y pico de una mañana lluviosa (otra) en Madrid. En Barcelona tienen algo más de sol. Donosti parece Varsovia. Queda inaugurada esta estación en curva. No tengan ningún cuidado en introducir el pie entre coche y andén.

 

Madrid-Barcelona / Marzo, 2018 . ©Equipo de THALAMUS MAGAZINE para todas las estaciones públicas de penitencia.

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