REVISTA DE ARTE CONTRA LA CORDURA

MIRIAM REYES La imagen maestra

Reyes nació en Ourense, a finales de 1974; Miriam nació en Caracas, a mediados de 1983. Estudió Letras en la Universidad Central de Venezuela y Filología Hispánica en la Universitat de Barcelona. Ha publicado los libros de poesía: Espejo ne­gro (DVD, 2001), Bella durmiente (Hiperión, 2004), Desalojos (Hiperión, 2008), Yo, interior, cuerpo (Antología poética) (Argentina, 2013), Haz lo que te digo (Bartleby, 2015) y Prensado en frío (Malasangre, 2016). Ha editado y traducido la antología de poesía gallega Punto de ebullición (FCE, 2015), así como a poetas gallegos, catalanes y portugueses contemporáneos. Desde el año 2001 experimenta con la escritura audiovisual y el recital multimedia. Mantiene la página de escritura colectiva www.prensandonosenfrio.com

www.miriamreyes.com

 

Fotograma del vídeo: Cuerpo presintiendo el punto que atravesaría el anzuelo.

A nosotras nos encantan Miriam y Reyes.

Espejo negro fue, sin duda, un descubrimiento. El primer libro de una poeta que escribía desde el margen, violenta, cruel y grave. Repito de memoria:  Me he escondido debajo de las piedras / junto a los escorpiones / para que no me encuentres o encuentres la muerte. Resuena su voz más necesaria que nunca: desde el vientre, genital, que aborta.

Una teoría del deseo, o mejor, del deseo oscuro, que se afianza en Bella durmiente, finalista del XIX Premio de Poesía Hiperión y uno de nuestros favoritos.

Rescatamos aquí algunos de sus poemas:

 

Para algunas cosas fui una niña precoz.
Apretada contra las paredes del portal de los abuelos
pasaba las tardes.
El sabor a cal se me metía en las encías. El sabor a cal
de los buenos y los malos.
Una pared no necesita manos:
lo tiene todo
y puede ser lo que quieras.
Yo misma, a menudo, soy una pared.

-Nunca he tenido ideas, sólo imaginaciones.-

Dentro de casa
me escondía con Boby
bajo la oscuridad roja de la mesa camilla
para besuquear la goma de sus labios y apretar
su cuerpo mullido de muñeco.
Tenía una anilla colgando de la espalda
cuando halaba de ella, se retorcía.
Boby el rubio todavía tibio en mi cabeza
frente a los cuerpos borrosos
de los hombres que vinieron después
sin anillas
los hombres de carne contra la pared.

Ya me lo decía mamá:
– Así como eres no va a haber quien te lleve.
No hizo falta que nadie me llevase para irme
pero tenía razón:
soy imposible.

 

– Antes de que te lo enseñen por ahí
te lo voy a explicar yo
-me dijo-
mientras abría mi cama.
Ya no recuerdo cuantos años tenía entonces,
si era joven o vieja.
Sólo recuerdo el asco
arrastrándose dedo tras dedo
por las manos de todos los hombres
-por mis propias manos-
Por favor, pasen sin tocar, pasen pasen.

Hasta que un día encerré el dolor en un frasco
le puse al asco tu cara
y cerré la tapa.
Cuando abrí los ojos habías desaparecido
y por fin pude besar
los ansiolíticos dedos de mi amante.

 

Mi vientre es mi mundo interior:
el espacio vacío
de todo lo que fui dejando por el camino.

El mejor lugar donde buscarme.

 

Hay una distancia que me separa de todo.
El momento presente es algo
que no logro aprehender hasta que caduca.

Más que a mi cuerpo
un sexo excita mi memoria.
Empiezo a olvidar dónde y con quién he vivido cada recuerdo.

Desde lejos observo mis manos hacer
como quien observa las manos de un actor.
Y dentro de mí
nada que permanezca.

 

Nos apegamos demasiado a los hombres
esas criaturas bidimensionales e inocentes
a su piel
adherente como una tela de araña

Me quedaría allí hasta que no dejase nada de mí
Nada.

hasta que empezamos a pesarles
como si de pronto engordásemos.
Entonces nos preguntamos
qué pasó y
cuándo.
Inevitablemente nos ponemos
éticas patéticas pelenpenpéticas
pesadas peludas pelenpenpudas
nos salen canas arrugas
caries estrías verrugas
la sangre no circula.
Nos explotan por dentro.
Se llevan nuestra piel pegada a tiras
y en sus manos algún órgano fácil de vender.

En realidad no saben lo que hacen
sólo quieren liberarse de la carga.

 

Los reflectores encienden las caras de los muertos flotando por
el río.
Estrellas flotando en la noche.
Las excavadoras los recogen con sus brazos acunados
y los mecen hasta el asfalto abierto
de esta ciudad que los quiere a todos para ella
como una madre egoísta.

Debajo del asfalto hay charcos de sangre
percolación profunda de sangre
penetrando la tierra.

Sleepy Beauty no sueña
escapa.
Se le volvió abandono la fuga.
Sobre puentes de hilillos de sangre cruza el Atlántico.
Adiós, lo dejo todo
no me llevo nada.
Ceniza en las maletas
gravilla y arena
junto al cemento húmedo corazón.

 

En macizas sillas de madera de roble
se sientan los piadosos hombres
que quieren despertarme.
Sus abultadas pelucas blancas
de jueces ingleses
tapan la línea del horizonte.

Un viejo escritor gordo de unmetrochenta
quiere despertarme
para que le apriete el dedo corazón
mientras mueve su lengua.

Un viejo padre de una vieja amiga quiere
despertarme
para abalanzarse sobre mí
en un aula vacía.

Un viejo y afamado catedrático quiere despertarme
para que pruebe mis méritos
sobre su mesa.

Yo no le pedí nunca nada a ninguno

Pero todos tienden sus manos
para ensuciar la blancura que les deslumbra.

 

Si me lo pide me pongo en cuatro patas
en dos, en una
meneo la cola
doy vueltas
me hago la muerta
salto por una galleta
le lamo los pies.
Y es que me muero de gusto cuando me rasca panza arriba.
Soy la perra más perra
que jamás nadie haya abandonado.

Para ver, oír y callar:

-Poemas de Bella durmiente (Hiperión, 2004)

Hay una distancia que me separa de todohttps://vimeo.com/61304928

Antes de que te lo enseñen por ahí: https://vimeo.com/61304929

-Poemas de Haz lo que te digo (Bartleby, 2015)

Donde yo tengo el control:https://vimeo.com/211142309

Impenetrables:https://vimeo.com/265242839

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