REVISTA DE ARTE CONTRA LA CORDURA

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ENERO #4

ENERO, 2019

¿Qué pintamos aquí?

Nos cuentan que hace 367 días desde que THALAMUS MAGAZINE salía con su primer número, cargadita de temores y gracias al empuje y talentos de gente que nos dijo que sí sin conocernos de nada. Hemos perdido la cuenta de la cantidad de nudos resquebrajados que han quedado atrás. Volvimos a tierra temblorosa hace apenas un mes. No es la primera vez que hablamos de neofascismo aquí. Solo añadiremos una pequeña nota más a este respecto: podrán zarandear algunos cimientos, pero nosotras permanecemos más firmes que nunca. Los pasos atrás se conjugan en tercera persona del plural.

Alguien, durante la cena del veinticuatro de diciembre, nos pregunta ¿qué es THALAMUS? Y las respuestas se multiplican segundos después: una revista, una plataforma, un hilo, un rompehielos, un acto de resistencia, una semilla, un grito, un rumbo, una expedición, un zaguán con casco y chimenea, una excusa rara, una falla en la comunidad. Es posible que, en parte, seamos todo eso pero, en los días posteriores y de más allá, hemos tenido tiempo suficiente para comentarlo y creemos haber consensuado una respuesta más certera: THALAMUS es aquel pingüino emperador solitario, de aproximadamente un metro de altura, que nos encontramos hace muy poco sobre la banquisa del mar de Amundsen. Nos miraba desafiante y con calma, a más de quince grados bajo cero, y sus ojos también contenían un mensaje para el resto del mundo: aquí no pintáis nada.

Por aquel entonces, ese mensaje se mezcló con las noticias que recibíamos desde el sur y desde otras partes del mundo. ¿Qué hacían allí todos esos votos, todos esos muros, esas amenazas, esos terraplenes y esa baba tóxica? Claro que sobrevino el temblor, claro que por supuesto hubo debate. ¿Qué rumbo fijamos ahora? Nos quedamos un buen rato en silencio. Entonces recibimos las primeras obras de Íñigo. No olvidaremos el ‘zumbidito/mensaje entrante’ de aquel primer bálsamo. Y horas, días más tarde, la sinfonía continuó a ritmo imparable: llegó lo de Julia, lo de Fede y también lo de Paco. Después, los poemas de Violeta, Javier, Laia, Ángel, Francisco, Jèssica o Juando se colaron por debajo de las puertas de cada camarote, lo mismo que las ilustraciones de Merlijne y Asis. La tinta mágica de Celeste aderezó cada guiso y los libros/apuestas de Lola, Alberto, Miguel Ángel, Nathalie, Julio y de veinticinco jóvenes andaluces nos insuflaron una pizquita más de determinación. No lo creímos cuando ya ‘fuera de plazo’ recibimos aquellos relatos salvajes de Rosetta, Sara, Déborah, Lucía y Rubén. ¿Y qué podemos decir de las fotos de Montse y Valiente, de las reflexiones de Asier? Claro que hubo lágrimas, claro que sobrevino el temblor, claro que hubo debate. ¿Qué rumbo fijamos ahora? RESPUESTA: ENERO, 2019. Año de celebración. Sí, de celebración. Porque cumplimos un año y, sobre todo, porque estamos listas para resistir, porque habremos de pintar y atravesar, más y mejor, allí donde se yerga la rifa en el lenguaje o la chorrada más irracional. Porque prometemos no poner, jamás, la otra mejilla.

 

Disfruten sin medida la medicina que aquí se dispensa. Está permitida, es aconsejable, la sobredosis.

 

Madrid-Barcelona-Las Palmas de Gran Canaria / ENERO, 2019. ©Equipo de THALAMUS MAGAZINE para todas las estaciones públicas de penitencia.

 

SEPTIEMBRE #3

SEPTIEMBRE, 2018

Contra todo pronóstico

Para demasiada gente el verdadero año nuevo comienza este mes. ¿Fuimos originales algún día? Cuando decimos ‘todo es una copia de una copia de una copia’ … ¿estamos dispuestas a confesar que también hablamos de nosotras mismas? Pintar, publicar, editar, decir ‘son verbos desahuciados’ (escuchamos por ahí). ‘¿Escribir, hablar de ese ‘nosotros mismos’ es elegante?’ (nos preguntan en la barra de un bar, a más de mil metros de altura). Contra todo pronóstico, la indecencia de Thalamus ha llegado hasta aquí y a las que seguimos construyendo este barco se nos ocurren muchas preguntas porque, desde hace tiempo, entre tantas tantísimas cosas, asistimos al elogio cotidiano del horror y a nadie parece importarle demasiado. Hablamos de másteres inexistentes, de neofascismo italiano o de frases ya célebres como: ‘Borra todo. ¡No quiero hacer esta entrevista!’.

Pasamos del culo de Paulo Coelho; también pasamos mucho muchísimo de Virgina Drake, la verdad. Pasamos de los besamanos y los brillos. Tenemos este barco y rescatamos a perras y gatas abandonadas en las calles de todos los pueblos y barrios. Tienen mucho que decir. Queremos ser transoceánicas, mordientes. Llega septiembre y se nos saltan las lágrimas cuando volvemos a casa. Pero abrir el buzón y ver lo de Ángelo, lo de Berta, lo de Emily, lo de Koko, lo de Mai, lo de Yolanda, Milou, María, Dry, Begoña, Sara, Federico, Raquel, Francisco, David, Jota, Teresa, Estefanía, Aina, Arántzazu, Martín, Agus, Soraya, Antonio, Montserrat, Maite … ES LO MEJOR. El agradecimiento es tan enorme, que pensamos ya en celebrarlo a lo grande dentro de unos pocos meses, cuando hayamos cumplido un año.

Pisar tierra, revisitar algunas ruinas duele, pero a veces también evoca el poder de lo necesario. Hoy decimos ‘hasta pronto’ a la siesta, a los paseos bucólicos, a la recogida de las moras, a los reencuentros que, con gusto, hemos abrazado hasta no poder hartarnos, decimos adiós a la medicación, a los baños de río y sal, a las sardinas a la brasa o de lata, a las conversaciones eternas de terraza, ático, portal o patio. Decimos ‘hasta pronto’ a los vestidos largos y damos la bienvenida a la quema de todo lo que pretende sujetar, amilanar. Y en nuestra buena fortuna, entre tanto, entre bambalinas, resulta que nos encontramos con gente maravillosa que continúa diciendo SÍ a brindar por la belleza remanente y sus posibilidades.

La ñoñería no es lo nuestro, pero este número, este episodio, viene cargado de un simbolismo y una intimidad que arrebatan. Se nos acumulan la sangre y los pálpitos. No podemos ni queremos extendernos más. El verbo abusar está vetado. Hoy es sábado quince. Hace calor, algunas nos mareamos y seguimos llorando. Pasen y vengan a abrir puertas, botellas y ventanas, por favor. Necesitamos un empujón, necesitamos manos para desmadejar y ojos que miren más allá de lo que duerme, no quiere cambiar y ya está más que dicho. ¿Os apuntáis? ¡Llevadnos y descorchad!

Madrid-Barcelona-Las Palmas de Gran Canaria / SEPTIEMBRE, 2018. ©Equipo de THALAMUS MAGAZINE para todas las estaciones públicas de penitencia.

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