REVISTA DE ARTE CONTRA LA CORDURA

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MAYO-JUNIO #5

 

JUNIO, 2019

Why are you at a party if you’re sad?

La última vez que hablamos ya tenías esa expresión en lo escondido del cuerpo, ¿Alguien ha dicho mioma? Alguien dice, sin duda, le ha nacido una presencia oscura a aquel aliento de resistencia. Y nosotras nos revolvemos, sacamos toda la artillería y nos disponemos a dar, de lleno, a esos muñecos que se mueven como atracciones de feria, sacados de una versión chunga de BIG. Eso sí, preguntaos qué cartera ocuparán. Preguntaos cuáles son las migajas, pensad en esas piedrecitas en el zapato que siempre incordian el viaje por el poder de estos cipotes. Apostemos: igualdad, asuntos sociales, cultura. Lo que más les importa.

Hay un camarote en nuestro barco. Es el 7(77). Quien lo ocupaba, dejó entonces, sobre la cama, una serie de dibujos, tickets, empeños, recortes y apuntes bien apilados, sin notas de despedida o al margen, sin manual de instrucciones. Aquí una selección:

En el café: Claro, yo no pensé en las competencias transferidas. 

Salvini: Per i clandestini è finita la pacchia, devono fare le valigie.

Le Pen: Les statistiques ethniques sont réclamées pour faire de la discrimination positive.

Ortega Smith: Las mujeres tienen derecho a comer más o menos, cuidarse, cortarse el pelo o las uñas, pero lo que no es un derecho es acabar con la vida de un ser inocente.

Santiago Abascal: Apoyamos el derecho a la autodefensa de los españoles de bien, faltaría más.

Bolsonaro: Ella no merece ser violada porque es muy fea, no es de mi tipo, nunca la violaría. 

Pablo Casado: Aquí no hay ablación de clítoris, aquí no se matan los carneros en casa. O respetan las costumbres occidentales o se han equivocado de país.

Arcadi Espada (fundador de CS): Las personas con Síndrome de Down son tontas, enfermas y peores. 

Ana Rosa Quintana a María Teresa Campos: No airees cosas feas. 

Hemos decidido convertirnos en esa revista de arte y cultura que sale cuando le da la puta gana. Por el mar corre la liebre. Hemos sufrido bajas. Hemos descartado contenidos. Se está quedando una tarde y un añito lleno de cortes. La tripulación está cansada, herida, cada vez somos menos, pero sabemos  que, tal vez, queda lo mejor del viaje. Nos planteamos volver a los orígenes. Sobre el papel todo es imposible. Volver a  casa no es una opción. Eso del  hogar nos recuerda demasiado a un anuncio de turrón duro o a la esencia falconiforme de la familia Aznar. Llevamos una expresión parecida a temeridad nómada tatuada a la altura del músculo más hortera. Alguien perdió el móvil, la cabeza, más allá la motivación, la libido, parte de la córnea, algunos no perdieron el amor, pero se separaron. Ha habido mudanzas, terapias fallidas, trauma, casas que olían a azufre, colisión de opiniones, una abolición provocada de la fuerza. Existen diferentes maneras de enfrentar una ruptura: parapetarse en el interior del arco de inseguridad, renegar de cualquier atisbo de reunificación  o ir dejando, mordisco a mordisco, espacio para lo nuevo o lo desconocido. En 1939 termina una guerra y comienza otra. En 2019 no termina la guerra pero comienzan otras. Para algunos, la consecuencia de todo aquello y todo esto consistirá siempre en acabar con la desviación de los que fueron siempre dignos. Es 27 de mayo. En Madrid la memoria está amenazada por una sombra rampante de tripas. En su búsqueda inacabada por clavar el enésimo salto mortal, el conjuro del poder juega a no entender aún lo que pinta aquí lo abyecto.

El día después, Andrea, que en THALAMUS se encarga de montar la banda sonora, que nos cose las redes e investiga infinito, desde Barna, nos envía una carta preciosa en la que, entre otras cosas, puede leerse esto:

Hay oscuridad ahí fuera, demasiada. Ya lo adelantamos en el número anterior. Han perdido la vergüenza, pero aquí seguimos decididas a que asociéis ideas, leáis tres mil poemas que conmuevan, observéis los detalles de un cuadro, sintáis un cosquilleo, anotéis en un cuaderno, virtual o de papel, una fecha, el nombre de una ciudad que aún existe. Cuidarse también es combatirles. Si se os ha enfriado el café, calentado la cerveza, derretido el último cubito de hielo del vermut o solo os queda un culo de vino oxidado, servíos otro. De lo que sea. Invita la casa. 

El resto, lo importante, corre a cargo de gente preciosa como Mercedes Helnwein, Pablo Alfaro, Horacio Quiroz, Ángela Segovia, Natalia Litvinova, Carla Chinski, Luz Pichel, Maurizio Medo, Rosa Berbel, Frankie Garsía, Ana Bustelo, Adams Carvalho, Silvia Grav, Irene Cruz, Marcos, Yáñez, Rosetta Kedzierski, Sara B. Del Rey, Golgona Anghel, David Aceituno, Maite Martí Vallejo y Teresa Juan. Gracias a todas por confabular y resistir, con o sin drogas, más allá de la secuencia. De momento no hay tierra a la vista que valga, pero de camino hay un chino abierto, a las tres y pico de la madrugada, donde venden botellitas de Clandestine La Bleue y polos flash de fresa ácida.

 

Madrid-Barcelona-Las Palmas de Gran Canaria / JUNIO, 2019. ©Equipo de THALAMUS MAGAZINE para todas las estaciones públicas de penitencia.

ENERO #4

ENERO, 2019

¿Qué pintamos aquí?

Nos cuentan que hace 367 días desde que THALAMUS MAGAZINE salía con su primer número, cargadita de temores y gracias al empuje y talentos de gente que nos dijo que sí sin conocernos de nada. Hemos perdido la cuenta de la cantidad de nudos resquebrajados que han quedado atrás. Volvimos a tierra temblorosa hace apenas un mes. No es la primera vez que hablamos de neofascismo aquí. Solo añadiremos una pequeña nota más a este respecto: podrán zarandear algunos cimientos, pero nosotras permanecemos más firmes que nunca. Los pasos atrás se conjugan en tercera persona del plural.

Alguien, durante la cena del veinticuatro de diciembre, nos pregunta ¿qué es THALAMUS? Y las respuestas se multiplican segundos después: una revista, una plataforma, un hilo, un rompehielos, un acto de resistencia, una semilla, un grito, un rumbo, una expedición, un zaguán con casco y chimenea, una excusa rara, una falla en la comunidad. Es posible que, en parte, seamos todo eso pero, en los días posteriores y de más allá, hemos tenido tiempo suficiente para comentarlo y creemos haber consensuado una respuesta más certera: THALAMUS es aquel pingüino emperador solitario, de aproximadamente un metro de altura, que nos encontramos hace muy poco sobre la banquisa del mar de Amundsen. Nos miraba desafiante y con calma, a más de quince grados bajo cero, y sus ojos también contenían un mensaje para el resto del mundo: aquí no pintáis nada.

Por aquel entonces, ese mensaje se mezcló con las noticias que recibíamos desde el sur y desde otras partes del mundo. ¿Qué hacían allí todos esos votos, todos esos muros, esas amenazas, esos terraplenes y esa baba tóxica? Claro que sobrevino el temblor, claro que por supuesto hubo debate. ¿Qué rumbo fijamos ahora? Nos quedamos un buen rato en silencio. Entonces recibimos las primeras obras de Íñigo. No olvidaremos el ‘zumbidito/mensaje entrante’ de aquel primer bálsamo. Y horas, días más tarde, la sinfonía continuó a ritmo imparable: llegó lo de Julia, lo de Fede y también lo de Paco. Después, los poemas de Violeta, Javier, Laia, Ángel, Francisco, Jèssica o Juando se colaron por debajo de las puertas de cada camarote, lo mismo que las ilustraciones de Merlijne y Asis. La tinta mágica de Celeste aderezó cada guiso y los libros/apuestas de Lola, Alberto, Miguel Ángel, Nathalie, Julio y de veinticinco jóvenes andaluces nos insuflaron una pizquita más de determinación. No lo creímos cuando ya ‘fuera de plazo’ recibimos aquellos relatos salvajes de Rosetta, Sara, Déborah, Lucía y Rubén. ¿Y qué podemos decir de las fotos de Montse y Valiente, de las reflexiones de Asier? Claro que hubo lágrimas, claro que sobrevino el temblor, claro que hubo debate. ¿Qué rumbo fijamos ahora? RESPUESTA: ENERO, 2019. Año de celebración. Sí, de celebración. Porque cumplimos un año y, sobre todo, porque estamos listas para resistir, porque habremos de pintar y atravesar, más y mejor, allí donde se yerga la rifa en el lenguaje o la chorrada más irracional. Porque prometemos no poner, jamás, la otra mejilla.

 

Disfruten sin medida la medicina que aquí se dispensa. Está permitida, es aconsejable, la sobredosis.

 

Madrid-Barcelona-Las Palmas de Gran Canaria / ENERO, 2019. ©Equipo de THALAMUS MAGAZINE para todas las estaciones públicas de penitencia.

 

SEPTIEMBRE #3

SEPTIEMBRE, 2018

Contra todo pronóstico

Para demasiada gente el verdadero año nuevo comienza este mes. ¿Fuimos originales algún día? Cuando decimos ‘todo es una copia de una copia de una copia’ … ¿estamos dispuestas a confesar que también hablamos de nosotras mismas? Pintar, publicar, editar, decir ‘son verbos desahuciados’ (escuchamos por ahí). ‘¿Escribir, hablar de ese ‘nosotros mismos’ es elegante?’ (nos preguntan en la barra de un bar, a más de mil metros de altura). Contra todo pronóstico, la indecencia de Thalamus ha llegado hasta aquí y a las que seguimos construyendo este barco se nos ocurren muchas preguntas porque, desde hace tiempo, entre tantas tantísimas cosas, asistimos al elogio cotidiano del horror y a nadie parece importarle demasiado. Hablamos de másteres inexistentes, de neofascismo italiano o de frases ya célebres como: ‘Borra todo. ¡No quiero hacer esta entrevista!’.

Pasamos del culo de Paulo Coelho; también pasamos mucho muchísimo de Virgina Drake, la verdad. Pasamos de los besamanos y los brillos. Tenemos este barco y rescatamos a perras y gatas abandonadas en las calles de todos los pueblos y barrios. Tienen mucho que decir. Queremos ser transoceánicas, mordientes. Llega septiembre y se nos saltan las lágrimas cuando volvemos a casa. Pero abrir el buzón y ver lo de Ángelo, lo de Berta, lo de Emily, lo de Koko, lo de Mai, lo de Yolanda, Milou, María, Dry, Begoña, Sara, Federico, Raquel, Francisco, David, Jota, Teresa, Estefanía, Aina, Arántzazu, Martín, Agus, Soraya, Antonio, Montserrat, Maite … ES LO MEJOR. El agradecimiento es tan enorme, que pensamos ya en celebrarlo a lo grande dentro de unos pocos meses, cuando hayamos cumplido un año.

Pisar tierra, revisitar algunas ruinas duele, pero a veces también evoca el poder de lo necesario. Hoy decimos ‘hasta pronto’ a la siesta, a los paseos bucólicos, a la recogida de las moras, a los reencuentros que, con gusto, hemos abrazado hasta no poder hartarnos, decimos adiós a la medicación, a los baños de río y sal, a las sardinas a la brasa o de lata, a las conversaciones eternas de terraza, ático, portal o patio. Decimos ‘hasta pronto’ a los vestidos largos y damos la bienvenida a la quema de todo lo que pretende sujetar, amilanar. Y en nuestra buena fortuna, entre tanto, entre bambalinas, resulta que nos encontramos con gente maravillosa que continúa diciendo SÍ a brindar por la belleza remanente y sus posibilidades.

La ñoñería no es lo nuestro, pero este número, este episodio, viene cargado de un simbolismo y una intimidad que arrebatan. Se nos acumulan la sangre y los pálpitos. No podemos ni queremos extendernos más. El verbo abusar está vetado. Hoy es sábado quince. Hace calor, algunas nos mareamos y seguimos llorando. Pasen y vengan a abrir puertas, botellas y ventanas, por favor. Necesitamos un empujón, necesitamos manos para desmadejar y ojos que miren más allá de lo que duerme, no quiere cambiar y ya está más que dicho. ¿Os apuntáis? ¡Llevadnos y descorchad!

Madrid-Barcelona-Las Palmas de Gran Canaria / SEPTIEMBRE, 2018. ©Equipo de THALAMUS MAGAZINE para todas las estaciones públicas de penitencia.

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