MARZO 2018 #1

Queremos darte la bienvenida. No sabemos muy bien cómo. Los discursos no son lo nuestro, pero en este espacio huele a leña y os encontraréis menos solos. Es un comienzo. No olvidéis que esto es solo un comienzo.

Queremos daros la bienvenida. Aquí la lógica de muchas cosas se fue a dar una vuelta por ahí y jamás volvió. Estáis avisados. Días después, compramos una maza muy grande por si algún día le daba por regresar. La lógica restante y la maza siguen en el mismo sitio: detrás de la puerta del recibidor, junto al paraguas y una barra de cortina que nos dio pena tirar. En este espacio hace calor y a veces mucho frío, pero siempre tendréis acceso a un menú incompleto apto para celíacos, intolerantes a la lactosa y a la farfolla, agorafóbicos, bebedores de champagne, cerveza, vino o carajillo. No es muy recomendable para aquellos que no suelen digerir bien los platos fuertes, pero si por algún motivo se animaran a convertirse en el gato que muere por exceso de curiosidad, prometemos organizarles un fiestón en el día de su primer funeral.

THALAMUS MAGAZINE sale hoy a la luz, con toneladas de ingredientes inimaginables, algunos de ellos no contaminantes, otros reflejo necesario de la herida que producen las jerarquías, los baños de masas, los subsidios, las modas, las poltronas, los chismes, la autocensura o los bulos de poliespán. Sabemos que la poesía, la ilustración, la pintura, el gobierno y el arte de incendiar están también repletos de malos hábitos. THALAMUS no pretende nada. No quiere ser ventana ni puerta ni corriente ni sauna. Si acaso, quiere ser fuego. Nace con vocación de abrasar los órganos internos de quien se ha acostumbrado a la mueca repetitiva de esas cosas que suceden sin motivo aparente.

Son apenas las once y pico de una mañana lluviosa (otra) en Madrid. En Barcelona tienen algo más de sol. Donosti parece Varsovia. Queda inaugurada esta estación en curva.

 

Madrid-Barcelona / Marzo, 2018 . ©Equipo de THALAMUS MAGAZINE para todas las estaciones públicas de penitencia.