SEPTIEMBRE 2018 #3

SEPTIEMBRE, 2018

Para demasiada gente el verdadero año nuevo comienza este mes. ¿Fuimos originales algún día? Cuando decimos todo es una copia de una copia de una copia ¿estamos dispuestas a confesar que también hablamos de nosotras mismas? Pintar, publicar, editar, decir ‘son verbos desahuciados’ (escuchamos por ahí). ‘¿Escribir, hablar de ese ‘nosotras mismas’ es elegante?’ (nos preguntan en la barra de un bar, a más de mil metros de altura). Contra todo pronóstico, la indecencia de Thalamus ha llegado hasta aquí y a las que seguimos construyendo este barco se nos ocurren muchas preguntas porque, desde hace tiempo, entre tantas tantísimas cosas, asistimos al elogio cotidiano del horror y a nadie parece importarle demasiado. Hablamos de másteres inexistentes, de neofascismo italiano o de frases ya célebres como: ‘Borra todo. ¡No quiero hacer esta entrevista!’.

Pasamos de los besamanos, los photocalls y los brillos. Tenemos este barco y rescatamos a perras y gatas abandonadas en las calles de todos los barrios y pueblos. Tienen mucho que decir. Queremos ser transoceánicas. Llega septiembre y se nos saltan las lágrimas cuando volvemos a casa. Pero abrir el buzón y ver lo de Ángelo, lo de Berta, lo de Emily, lo de Koko, lo de Mai, lo de Yolanda, Milou, María, Dry, Begoña, Sara, Federico, Raquel, Francisco, David, Jota, Teresa, Estefanía, Aina, Arántzazu, Martín, Agus, Soraya, Antonio, Montse, Maite … es lo mejor. 

Pisar tierra, revisitar algunas ruinas duele, pero a veces también evoca el poder de lo necesario. Hoy decimos ‘hasta pronto’ a la siesta, a los paseos bucólicos, a la recogida de las moras, a los reencuentros que, con gusto, hemos abrazado hasta no poder hartarnos. decimos adiós a la medicación, a los baños de río y sal, a las sardinas a la brasa o de lata, a las conversaciones eternas de terraza, ático, portal o patio. Decimos ‘hasta pronto’ a los vestidos largos y damos la bienvenida a la quema de todo lo que pretende sujetar, amilanarnos. 

La ñoñería no es lo nuestro, pero este número, este episodio, viene cargado de un simbolismo y una intimidad que arrebatan. Se nos acumulan la sangre y los saltos de tijera. Hoy es sábado quince. Hace calor. Algunas nos mareamos y seguimos llorando. Pasen y vengan a abrir botellas, por favor. Necesitamos un empujón, necesitamos manos para desmadejar y ojos que miren más allá de lo que duerme, no quiere cambiar y ya está más que dicho. ¿Os apuntáis? 

Madrid-Barcelona-Las Palmas de Gran Canaria / SEPTIEMBRE, 2018. ©Equipo de THALAMUS MAGAZINE para todas las estaciones públicas de penitencia.