ATHENA FARROKHZAD CARTA A EUROPA

Athena Farrokhzad by Carla Orrego Veliz

Traducción:
Helena Mariño
helenamarino2@gmail.com
Edición:
Txetxu González
txetxugonzalez@thalamusmagazine.com
Madrid/Teherán/Estocolmo 01/10/2021.


Athena Farrokhzad by Carla Orrego Veliz

Athena Farrokhzad nace en Teherán en 1983 y vive en Suecia desde la infancia. Es poeta, dramaturga, traductora y crítica literaria. Blanco de blanco, editado en España por Kriller71 y originalmente en sueco bajo el título Vitsvit en 2013, ha sido traducido a más de quince idiomas y obtenido los premios Karin Boye y Gran Premio de los Lectores. En 2016 publica Trado, su segundo libro libro de poesía, escrito junto a la poeta rumana Svetlana Carstean.

Cada año y desde 2017, el festival internacional Days of Poetry and Wine, con sede en Berlín, lanza el proyecto Open letter to Europe. Desde entonces, el equipo del festival elige a un poeta o pensadora destacada y le dan la oportunidad de dirigirse a Europa para poner el foco sobre los problemas que considera urgentes. Todas las cartas se entregan a cada uno de los miembros del Parlamento Europeo, del Consejo de Europa y de la Comisión Europea. Además, son publicadas en conocidos medios de comunicación nacionales e internacionales.

El año 2018 fue el turno de Athena Farrokhzad y el impacto y debate que suscitó su carta fue importante. Athena tomó como punto de partida el poema America de Ginsberg para conformar un fuerte poético imposible de requisar, erigido sobre las consecuencias de una experiencia colectiva violentada por el racismo, la intolerancia, la opresión de clase o la hipocresía institucional. Muchas sonreímos al interpretar esa audacia como una suerte de proporcionalidad al ejercicio del eufemismo y la complacencia insoportables que se ejercen, cada día y desde tiempo inmemorial, desde esos púlpitos mediáticos de masas de sobra conocidos.

Europeas, europeos, hablar hoy del verano de 2018, justo cuando esta carta fue publicada, a priori podría evocaros una especie de lejanía muy lejana y que hace honor a millones de adjetivos asfixiados por los acontecimientos (entre otros, el pandémico), pero cuando terminéis de leerla, callaos otro poco o, mejor, no calléis. Actualidad es una palabra aguda de cuatro sílabas y, en esa necesidad de acompañar y de ser voz adherida a la materia de otras voces, siempre nos encontraréis y ojalá nos encontremos.

 

UNA CARTA A EUROPA

 

Europa, te lo he dado todo y ahora soy nada. Europa, 260 euros y 76 céntimos, enero, 2018.

No puedo soportar mi propia mente.

Europa, ¿cuándo vas a acabar con la guerra humana? Que te jodan a ti y a tu complejo mesiánico.

No me siento bien, no me molestes. No voy a escribir mi poema hasta no estar bien conmigo misma.

Europa, ¿cuándo vas a retirarte? ¿Cuándo te quitarás la ropa? ¿Cuándo te verás a ti misma a través de la tumba? ¿Cuándo serás digna de tus millones de trabajadores migrantes?

Europa, ¿por qué están tus bibliotecas llenas de lágrimas?

Ha sido un verano largo y la sequía se extiende. Ni una sola tienda tiene un ventilador que vender. Pronto ya no tendrás un clima vivible ni ninguna clase de bienestar. Fantaseo con los muros que te darán la bienvenida cuando llegue el desastre.

Europa, repite conmigo: los futbolistas pueden ser franceses que son africanos que son franceses. No es complicado. Todo el mundo parece entender las consecuencias del colonialismo menos tú, la causa.

Europa, eres un aguacate que se pudre antes de madurar. Eres un refugio antibombas en el que solo cabe el propietario. Tienes una imagen de ti misma hecha de teflón: nada se adhiere.

Eres una enorme mancha de vergüenza en el mapa.

Europa, 63 años antes de Lampedusa, Césaire dijo que eras imposible de defender. ¿Cuántos muertos en el Mediterráneo esta semana? Cada refugiado que cruza tus fronteras es una declaración de guerra.

Los precarios de la tierra quieren la prosperidad que han creado.

Europa, ¿cuándo te harás un Brexit a ti misma?

Eres las prohibiciones del burka en Francia, las prohibiciones de minaretes en Suiza, la incautación de las joyas de los refugiados en Dinamarca. Eres el Primer Ministro italiano citando a Mussolini. Eres los solicitantes de asilo esposados en Hungría. La peor sigue siendo Dinamarca.

Dinamarca es una puerta abierta que no se derriba lo suficiente.

Un día encerraré a Dinamarca con todos los osos polares hambrientos de Groenlandia. Un día robaré los coches de Dinamarca de sus garajes. Un día diseñaré un gueto para Lars Løkke Rasmussen. Un día clamaré venganza por todas las casas quemadas de los refugiados. Un día rogarás perdón a todos los romaníes. Un día los guardias de las sinagogas serán innecesarios. Un día Dublín será simplemente el nombre de una de tus capitales.

Europa, un día comeré pasteles con Shora y Miriam y Hanna. Nadie levantará una ceja cuando entremos en la pastelería más selecta. Nadie se dirigirá a nosotras en inglés. Removeremos nuestras tazas con cucharillas exquisitas. Dejaremos que nuestras hijas pidan todo lo que quieran. Nadie mirará hacia otro lado cuando pidamos tronas. Nadie suspirará cuando los niños derramen cosas.

Europa, todos los días los blancos escupen cuando pasamos por el metro. De verdad creen que los asientos son suyos por derecho de nacimiento.

Europa, no pareces haberte recuperado de la peste negra.

Europa, son los musulmanes.  Los musulmanes y los judíos y los romaníes y los africanos. Y los que parecen musulmanes y africanos, pero no lo son. Y los que eran judíos, pero hacían todo lo posible para ocultarlo.

Europa, ¿cuándo escribiré mis poemas con la confianza de un hombre blanco mediocre? ¿A cuántos sacrificaste en la bahía de Guantánamo? ¿Cuándo competirá Palestina en Eurovisión? ¿Cuándo dejarán tus fronteras de acosar a los Urales? ¿Cuándo podré ir al supermercado y comprar lo que necesito para tener buen aspecto?

Europa, ¿cómo puede ser que tantas de tus naciones sean monarquías? ¿Te crees que esto es un cuento de hadas? ¿Durante cuánto tiempo vas a fingir que Robespierre nunca existió?

El Erasmus es lo peor que le pasó a mi educación universitaria. Ocupé la Universidad Denis Diderot y me acosté con todo el mundo al norte del río. El departamento de lingüística nunca volvió a saber de mí.

Mina y Bahar se han ido, no creo que vayan a volver.

Europa, me meé encima cuando el camionero griego tomó un desvío inesperado en la carretera. Pero sólo quería enseñarme un templo antiguo.

Amas a Aristóteles, pero odias a los griegos. Amas contar, pero odias a los árabes. Amas la poesía de Sigbjørn, pero odias a los samis. Amas decorar tu balcón, pero odias a tus vecinos. Amas las esposas, pero odias el sexo.

Europa, ¿qué te seguirá? No me extraña que Ötzi tuviese una úlcera.

Europa, hace mucho tiempo que no añoro a Gertrude en la rue des Fleurus. La vanguardia no es más que una maniobra de distracción del imperio. Picasso pintó el Guernica y dijo: un toro es un toro y un caballo es un caballo.

Tu maquinaria es demasiado para mí. Me haces querer ir a un “todo incluido”. Debe haber otra forma de resolver esta discusión.

Europa, hace 20 años odiábamos la palabra multicultural porque nos convertía en los diferentes. Ahora te rogamos que acojas al otro.

Europa, repite conmigo: willkommen, bienvenue, welcome. Fremde, étranger, stranger. Glüklich zu sehen, je suis enchante. Happy to see you, bleibe, reste, stay.

Se me ocurre que nunca me convertiré en Europa. Estoy hablando conmigo misma otra vez.

Europa, solía ser comunista cuando era una niña, no me arrepiento. Vendía periódicos en los pasillos del instituto. Mi profesor de biología siempre compraba uno, aunque fuese de derechas. Decía que el bloque oriental era bueno para mantener el equilibrio.

Europa, un telón de acero cae cuando escribo esto. Deseo la Quinta Internacional. ¿A qué año debo atribuir la traición de la socialdemocracia? Cuando camino por el Landwehrkanal, Rosa de Luxemburgo susurra que se está congelando.

Europa, a pesar de todo, Rilke y Shelley son realmente grandes poetas. El Sacré-Cœur tiene una vista magnífica y Transilvania un tono de verde irreal. A pesar de todo, me siento conmovida cuando el Donau brilla. A pesar de todo, me preocupa que el Mar del Norte conquiste Rotterdam. A pesar de todo, he buscado en Google datos curiosos sobre Albania. A pesar de todo, me siento más cerca de los tiroteos de Sarajevo que de mi propia historia. A pesar de todo, hay un lugar en Eslovenia llamado Jerusalén. Allí se asentaron los cruzados cuando no pudieron llegar hasta el final.

Europa, no puedes separar la mission civilisatrice de la cristiandad, la cristiandad del feudalismo, el feudalismo de la industrialización, la industrialización del capitalismo, el capitalismo de la barbarie.

Entiendo por qué el Romanticismo vino después de la Ilustración. Entiendo por qué María Antonieta estaba harta del pan. Entiendo por qué Miguel Ángel aceptó el trabajo de la Capilla Sixtina. Siempre confundo Versalles con Vichy y Weimar con Waterloo. Entiendo por qué llovía en el corazón de Verlaine.

Europa, un día la conferencia de Lagos tendrá lugar y África redibujará tus fronteras.

Nigeria se queda con los países bálticos, menos Lituania, que es de Angola. Argelia quiere Polonia, pero no Varsovia. Camerún se queda con todo entre Normandía y Gibraltar. La República Democrática del Congo y la República del Congo llegan a un acuerdo sobre el resto. Las lenguas oficiales de Europa son el lingala, el kikongo y el swahili. Nadie quiere los países nórdicos, sus bosques han sido quemados hasta convertirse en cenizas. Los ciudadanos han sido esclavizados y vendidos en los muelles de Gotemburgo. Aunque el viaje es corto, muchos mueren en el mar. Aquellos que sobreviven son repartidos por el continente, la mayoría acaban en Sudán del Sur y Eritrea. La mitad de ellos mueren rápidamente de enfermedades domésticas. Pero los niños pueden trabajar y veinticinco generaciones nórdicas son criadas en esclavitud. Nadie quiere Inglaterra, pero Botsuana finalmente se ofrece. Después de una votación, Somalia se queda con Escocia y Gales. La única nación europea libre es Irlanda Unida.

No tenía ni idea de que aquella canción de los Cranberries era sobre el IRA. Europa, no soy yo, no es mi familia.

Habría sido mejor si la hiladora Jenny nunca se hubiese inventado. Nos habríamos ahorrado mucho si Marx y Engels hubieran salido del armario.

Europa, muchos de los que quieren cerrar las fronteras para proteger los salarios de los trabajadores son los hijos de mayo del 68, que han olvidado que hay trabajadores que no tienen patria. ¿Estás siendo malvada o se trata de algún tipo de inocentada?

Espero que aquellos que fueron quemados en la hoguera tuviesen un trato con Satán. Espero que Galileo Galilei se esté riendo con desprecio en su cielo. Espero que la grasa de foca cure realmente la tosferina. Espero que Jessie consiga importar todo lo que necesite. Espero que Jelinek utilice el dinero para comprar una isla. Espero que la República Checa no vacíe sus arcas para iluminar los monumentos de Praga. Espero que ningún partido democristiano alcance el umbral de acceso al Parlamento.

Espero que los partisanos aún vivan en las montañas. Espero que observen a los fascistas como tú observas a los conejos.

Espero que Amy Winehouse resucite de entre los muertos y cante en mi funeral. Espero que Freud nombre tu condición por Marine y su padre: El Complejo de los Le Pen.

Europa, la mayoría de los líderes de los partidos suecos se identifican con Pipi Calzaslargas. Pero se parecen al asesino de la madre de Bambi.

Todos los días nos preguntamos si deberíamos obtener la doble ciudadanía para tener una vía de escape. O si seremos deportados.

Cada vez oigo hablar más de Portugal. Reconozco un farol cuando lo veo.

Tenía ocho años cuando estalló la guerra en Yugoslavia. Tenía nueve años cuando tuve compañeros de clase bosnios. No podía entender que fuesen refugiados como nosotros, aunque fuesen europeos. En Belgrado, el mausoleo de Tito está a la derecha de la embajada iraní. Enna todavía dice que habla serbocroata. Nuestro mínimo común denominador es el baklava. Europa, el premio a la peor cultura gastronómica este año también es para ti.

Europa, me he manifestado por el derecho al aborto en Barcelona. He soñado con mi cuerpo atropellado por tanques. He visto las sillas vacías en la plaza de Cracovia. Pero, en lugar de visitar los campos de exterminio, quiero leer a Victor Klemperer. Europa, las palabras pueden ser como dosis muy pequeñas de arsénico.

Europa, cuando los fascistas asesinan niños tú enarbolas banderas nacionales. Europa, puedo establecer conexiones históricas hasta el fin de los tiempos. Pero la gran diferencia entre antes y ahora son cuatro millones de soldados soviéticos. La diferencia entre la Guerra de Invierno y ahora son 27 grados.

Europa, realmente es la época del olvido. Terminaré o como Ulrike Meinhof o como Italia en la Copa Mundial de Fútbol.

Estoy enfadada con el comunismo porque jodió el sueño del comunismo.

Estoy enfadada con la Academia Sueca porque dio mala fama al feudalismo.

Estoy enfadada con Islandia porque el lenguaje no es como la ropa sucia.

Estoy enfadada con Orfeo porque no fue paciente.

Estoy enfadada con Lutero porque nunca se tomó unas vacaciones.

Estoy enfadada con Gabriel porque no se muda a Bagarmossen.

Estoy enfadada con Putin por el asunto del judo.

Estoy enfadada con Merkel porque no es ningún ángel.

Europa, aquellos que nunca habrían votado al Partido Laborista están ahora haciendo campaña por Corbyn. Tenía grandes esperanzas con Syriza y aún las tengo con Podemos. Aunque compartan eslogan con Obama.

Europa, llevé a mi hija al zoológico. Tenía miedo de la jirafa, pero quería abrazar al león. Luego fuimos al Museo de Pérgamo. Quería enseñarle la puerta que lleva su nombre. Se durmió en el cochecito y sólo pude pensar en el saqueo de Babilonia.

Europa, me niego a participar en cualquier conversación sobre terrorismo que no empiece con la guerra por el petróleo. Voy a poner armas de destrucción masiva en el 10 de Downing Street. Europa, ¿cuántos de nosotros salimos a las calles en 2003? ¿A cuántos asesinas todavía?

Europa, no importa cuántas veces llamemos a Londres Medio Oeste y a los EEUU el Lejano Oeste, siempre te comportas como si estos fuesen los días de gloria del rey Leopoldo.

Europa, ¿cuándo liberará el hombre blanco su carga?

Aún no te he dicho lo que les hiciste a nuestros padres en los 90. Aún no te he explicado por qué tengo punteros láser en mi bolso.

¿Recuerdas las manos blancas en las solapas?

¿Recuerdas a los que brindaron en los bares de Madrid cuando Pinochet sufrió un infarto? ¿Recuerdas a los que se tiraron de los pelos cuando Milošević murió en una celda? ¿Recuerdas a los que bailaron en las calles cuando Thatcher sufrió una apoplejía? ¿Recuerdas el pañuelo azul petróleo de la abuela? ¿Me recuerdas con trenzas en el pelo?

Cualquiera podría haber sabido que el sindicato del carbón y del acero no era para el proletariado. Cualquiera podría haber sabido que lo único que tienen que perder los trabajadores son sus cadenas. Cualquiera les podría haber dicho a los habitantes de Lesbos que las bolleras ya habían ganado.

Europa, creo que me gustaría la Reina Kristina. Pero no sé si a la Reina Kristina le gustaría yo.

De entre todos los que han vivido aquí, Espartaco es mi favorito.

Nada de lo que aprendimos en la escuela se corresponde con la realidad.

Quiero que Öcalan se convierta en jefe de la Comisión de la UE. Quiero que su historia termine entre la suciedad y el barro. Quiero que nuestra historia termine como la película Pride. Quiero que el movimiento obrero camine de la mano de los activistas queer, que los activistas queer caminen de la mano de los indocumentados, que los indocumentados caminen de la mano de sus hijos, que los niños caminen de la mano de sus conejos, que los conejos lleven en sus mochilas botellas de agua para los niños.

Quiero que los agricultores de Camboya quemen nuestro papel moneda. Quiero olvidar que el mundo está partido en dos en favor de mi libertad de elección. Quiero que se prohíba la adopción transnacional. Quiero que mis hijos sean de otra persona.

Europa, Clichy arde, Brixton arde, Husby arde. Mis ojos arden cuando leo el periódico. ¿Dejarás que tu vida emocional esté dirigida por los magnates mediáticos de la derecha? Había más libertad de prensa en la época vikinga que en vuestras democracias. Europa, las páginas editoriales de los liberales os han lavado el cerebro. No reconoceríais vuestra propia ruina aunque os asfixiara.

Europa, leí a Allen Ginsberg cuando era una niña, lo confieso todo.

Europa, lograste algo que nadie más pudo lograr. Mataste a mis hermanos.

Europa, ¿dónde has extraviado el amor? ¿Qué has hecho con tu pequeño fantasma? ¿Dónde has escondido tus geranios? ¿Cuándo te detendrán los de seguridad? ¿Cuándo te juzgarán en La Haya? ¿Cuándo escucharás a los refugiados y no a los periodistas que se hacen pasar por refugiados?

Europa, ¿es esto cierto?

Mi hija es bisnieta de judíos ucranianos que huyeron de pogromos, nieta de comunistas iraníes y argentinos que huyeron de dictaduras, hija de suecos cansados que esperan poder quedarse.

Europa, son los putos daneses.

Dinamarca está loca de poder, quiere comernos vivos. Un día empezaré un Movimiento BDS contra Dinamarca. Un día clavaré una estaca en el corazón de Dinamarca. Un día Dinamarca será descuartizada por las urracas de las Islas Feroe. Un día sólo se servirán salchichas halal en Dinamarca. Un día desmontaré Dinamarca como si fuera Legoland.

Europa, me niego a abandonar mi obsesión. Me niego a ir al grano. Me niego a comprar lo del Muro de Berlín. No he dicho nada de los millones de pobres que viven en tus macetas. No he dicho nada sobre sus prisiones. No he dicho nada sobre cómo Ylva me cantó para que me durmiese esa noche. No he dicho nada sobre cómo se disuelven los lazos familiares.

Dejaré Chernóbil y Chechenia para otra ocasión.

Espero que mis sentimientos hacia Dinamarca hayan quedado claros.

Europa, deja de presionar que sé lo que estoy haciendo. Estoy harta de tus exigencias locas. Deja vivir a una mujer. ¿Cómo puedo escribir una letanía sagrada en tu estado de ánimo desesperado?

Aquí también están cayendo los ciruelos en flor.

Deberías haberme visto llegar a Pasolini. Deberías haberme visto triunfar sobre los molinos de viento.

Europa, mi hombro queer se ha dislocado.

La cuenta atrás ha comenzado.

 

–Athena Farrokhzad, Estocolmo, Agosto de 2018.

 

 

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